La experiencia analítica desde el punto de vista del analizando. Profilaxis. Etica y psicoanálisis. Psicología y poder. Terapias adictivas. La sociedad psicologizada. Mala praxis. Una denuncia
anaclisis [anaclisis] f. (Fisiol. hum.) Decúbito, especialmente el supino. (Estar acostado hacia arriba.) aná ἀνά (gr. ‘hacia arriba’, ‘por completo’, ‘de nuevo’, ‘por partes’) + klī‑ κλῑ‑ (gr. ‘inclinarse, tumbarse’; κρεβάτι, κλίνη ‘lecho’) + ‑sis (gr.) [Leng. base: gr. Antiguo.
En gr. anáklisis ἀνάκλισις con el mismo significado desde Hipócrates, s. V a.C., reintroducido] // En psiquiatría, dependencia emocional, inclinación hacia el ser de quien se depende o que domina, en particular la primera relación objetal que establece el niño, caracterizada por la completa dependencia de éste respecto de su madre.
“–Si yo lo inquieto tanto mejor. Desde el punto de vista del público, lo que yo considero como más deseable, es lanzar un grito de alarma y que tenga, en el terreno científico, una significación muy precisa: que sea un llamado, una exigencia primera concerniente a la formación del analista.” J. Lacan

domingo, 20 de abril de 2014

Sarah Bernhardt

Sarah Bernhardt fue una actriz de teatro y cine francesa, nacida el 23 de octubre de 1844 en París y fallecida el 26 de marzo de 1923 en la misma ciudad.


Biografía 

Sarah Bernhardt nació el 23 de octubre de 1844 en el nº 5 de la calle École de Medecine, París. Su nombre real era Rosine Bernardt. Su madre era una mujer de religión judía, de origen holandés y llamada Julie Bernardt, alias Youle. Se ganaba la vida como prostituta de lujo junto con su hermana, Rosine Bernardt. Julie tuvo varias hijas más: en abril de 1843 tuvo dos niñas gemelas que fallecieron a las dos semanas. Tras Sarah, tuvo a Jeanne (fecha de nacimiento desconocida) y a Régine en 1855, que falleció de tuberculosis en 1873. Todas fueron hijas de padres distintos y desconocidos. Sarah Bernhardt nunca supo quién era su padre biológico, aunque se cree que era el Duque de Morny, medio-hermano de Napoleón III.


Sarah pasó los primeros 4 años de su vida en Bretaña al cuidado de una ama de cría. La primera lengua que Sarah conoció fue el bretón y es por esta razón que al iniciar su carrera teatral, adoptó la forma bretona de su apellido: Bernhardt. En esta época sufrió un accidente que muchos años después le acarrearía graves problemas de salud. Cayó por una ventana rompiéndose la rodilla derecha. Aunque sanó sin problemas, la rodilla le quedó delicada para siempre y en 1914 a causa de una dolorosísima inflamación de esa misma rodilla tuvieron que amputarle la pierna derecha. Tras el accidente, su madre la llevó consigo a París donde permaneció dos años. A punto de cumplir 7 años ingresó en la Institución Fressard un internado para señoritas próximo a Auteuil. Permaneció allí dos años. En 1853 ingresó en el colegio conventual Grandchamp, cercano a Versalles. En este colegio participó en su primera obra teatral, "Tobías recupera la vista", escrita por una de las monjas. También aquí fue bautizada e hizo la primera comunión. El ambiente místico del colegio le hizo plantearse el hacerse monja.


Tras abandonar Grandchamp a los 15 años, su madre trató de introducirla en el mundo galante para que se ganara la vida como prostituta de lujo. Pero Sarah, influenciada por su educación conventual, se negó repetidamente a ello. Julie Bernard tenía un salón en su piso parisiense donde se reunían sus clientes. Entre ellos estaba el hermanastro de Napoleón III, el duque de Morny. Morny aconsejó que Sarah se inscribiera en el Conservatoire de Musique et declamation. Gracias a los contactos del duque, Sarah entró sin dificultad en 1859. En 1861 ganó un 2º premio en tragedia y una mención honorífica en comedia. Finalizados sus estudios en el Conservatorio, entró, de nuevo gracias a los influyentes contactos de Morny, en la Comédie-Française. Debutó el 11 de agosto de 1862 con la obra "Iphigénie" de Jean Racine. Su fuerte carácter le atrajo problemas con sus compañeros lo que provocó que abandonara la Comédie por primera vez en 1863. Tres semanas más tarde fue contratada por el Teatro Gymnase donde hizo 7 pequeños papeles en distintas obras. Actuó por útima vez el 7 de abril de 1864 con la obra "Un mari qui lance sa femme". Ese mismo año conoció a uno de los grandes amores de su vida, Charles-Joseph Lamoral, príncipe de Ligne. Inició una apasionada relación con él, hasta que quedó embarazada y el príncipe la abandonó. El 22 de diciembre de 1864 dio a luz a su único hijo, Maurice Bernhardt. Sin un oficio y habiendo fracasado momentáneamente en el mundo del teatro, siguió los pasos de su madre convirtiéndose en una cortesana de lujo. Sarah no abandonó su actividad como cortesana hasta que su carrera teatral se hubo afianzado con éxito y pudo mantenerse sólo con el trabajo que le reportaba el teatro.


Tres años más tarde, en 1867 debutó en el Teatro del Odéon con "Las mujeres sabias" ("Les femmes savantes") de Molière. Ahí empezó su verdadera carrera profesional. Participó en muchos montajes teatrales, alternando la vida teatral con la vida galante. La fama le llegó repentinamente en 1869 con "Le Passant" de François Coppée, una obra en verso de un solo acto. Sarah, además, hizo por primera vez en esta obra un papel masculino, el del trovador Zanetto. Repetiría más veces haciendo de hombre en varias obras más: Lorenzaccio, Hamlet y L´Aiglon.
En 1870, durante la Guerra Franco-Prusiana, habilitó el Odeón como hospital para convalecientes, donde cuidó con dedicación a los heridos de guerra. En 1871 el improvisado hospital tuvo que ser cerrado por problemas de salubridad.
Tras la derrota francesa y la caída de Napoleón III, muchos intelectuales exiliados por estar en contra del emperador pudieron regresar a Francia, entre ellos Victor Hugo. El regreso de Hugo fue trascendental en la vida de Bernhardt ya que el escritor la eligió para protagonizar el reestreno de su obra Ruy Blas. Bernhardt además protagonizó otra obra de Hugo: "Hernani". "Ruy Blas" la encumbró a cotas de éxito inimaginables. Regresó a la Comédie-Française como una gran estrella y allí afianzó su repertorio y sus múltiples registros como actriz.


El estilo de actuación de Bernhardt se basaba en la naturalidad. Detestaba profundamente las viejas normas del teatro francés donde los actores declamaban histriónicamente y hacían gestos sobreactuados. Rompió con todo lo establecido profundizando en la psicología de los personajes. Estudiaba cada gesto y cada entonación del texto que debía decir buscando la perfección natural sin que se notara ningún tipo de artificio. Destaca en su arte que representando siempre a grandes heroínas de tragedia o reinas, siempre huyó de la sobreactuación y de la afectación. Son famosas sus escenas de muerte, en las que en vez de según sus propias palabras, "ofrecer toda una retahíla de patologías" tales como estertores, toses, gemidos agónicos, profundizaba en el acto de morir desde el punto de vista psicológico y sentimental.
A parte de su profesión de actriz, se interesó por la escultura y la pintura, llegando a exponer en el Salón de París varias veces, entre los años 1874 y 1896. Recibió distintos premios y menciones honoríficas en ambas disciplinas. Escribió también tres libros: su autobiografía titulada "Ma double vie", "Petite Idole" y "L´art du Théâtre: la voix, la geste, la pronontiation".
Bernhardt se especializó en representar las obras en verso de Jean Racine, tales como "Iphigénie", "Phédre" o "Andromaque". Destacó especialmente, entre muchas otras, en "La Dame aux Camélies", de Dumas hijo, "Théodora", de Sardou, "L´Aiglon", de Edmond Rostand, "Izéïl", de Silvestre y Morand, "Macbeth", de Shakespeare, "Jeanne D´Arc" de Jules Barbier...
En 1879 realizó su primera salida de Francia, concretamente a Inglaterra donde estuvo 6 semanas haciendo dos representaciones diarias y obtuvo un éxito rotundo. Al llegar al país fue recibida espectacularmente, lo que indica que su fama había cruzado las fronteras de Francia. Esta primera visita conoció a un joven escritor llamado Oscar Wilde. Años más tarde, en 1893, Bernhardt aceptaría representar su obra "Salomé". También, ese mismo año, Sarah fue ascendida a "Socio Pleno" de la Comédie-Française. Los "Socios Plenos" son la jerarquía más alta de esta institución.
Tras su espectacular éxito en Inglaterra decidió hacer su primera gira americana. Partió a los Estados Unidos el 15 de octubre de 1880. El éxito fue total. Bernhardt haría repetidas giras por los Estados Unidos (sus famosas "Giras de despedida") y también recorrió toda América del Sur, llegando a actuar en Brasil, Perú, Argentina, Chile... Viajaba en tren y en barco y llegó a cruzar el Cabo de Hornos. En Estados Unidos su éxito era tal que le habilitaron un tren con siete vagones de lujo llamado "Sarah Bernhardt Special" y era de uso exclusivo de la actriz. Sus giras llegaron también a Australia y visitó las islas Hawái y las Islas Sandwich. Actuó en Egipto y en Turquía. También recorrió Europa, actuando en Moscú, Berlín, Bucarest, Roma, Atenas. En su periplo, actuó no sólo en grandes teatros si no también en teatros de ínfima categoría.


Bernhardt tuvo una agitada vida sentimental, en la que destacan nombres como Gustave Doré, Victor Hugo, Jean Mounet-Sully, Jean Richepin, Philippe Garnier, Gabriele D´Annunzio, Eduardo, Príncipe de Gales, entre otros. Se casó una sola vez, con un oficial griego llamado Jacques Aristidis Damala. Damala era hijo de un rico armador y era adicto a la morfina. Nació en El Pireo en 1842. Bernhardt se casó con él el 4 de abril de 1882 y fue un matrimonio tempestuoso. Sarah intentó convertir en actor a Damala, pero fracasó. La actriz le impartió clases de actuación y le dio el papel de Armand Duval en "La Dame aux Camélias". Se eran infieles mutuamente y un día Damala, abrumado por el éxito de su mujer, por las constantes burlas de los actores de la compañía de Bernhardt y la mala relación con Maurice Bernhardt, se alistó en la Legión siendo destinado a Argelia. Meses más tarde regresó con Sarah. Las separaciones y reconciliaciones fueron continuas hasta que Sarah decidió irse de gira por todo el continente americano en 1887 y Damala ya no la acompañó. Era la separación definitiva. Permanecieron casados hasta la muerte de Damala por los efectos secundarios de abuso continuado de morfina en 1889, a la edad de 42 años. Bernhardt le enterró en Atenas y adornó la tumba con un busto tallado por ella misma.
Sarah Bernhardt fue también la primera actriz-empresaria del mundo del espectáculo. A raíz de una relación muy tensa con el director de la Comédie-Française, Perrin. Bernhardt rompió su contrato y dimitió como "Socio Pleno" el 18 de marzo de 1880. La Comédie pleiteó contra ella ganando el juicio. Sarah Bernhardt tuvo que renunciar a su pensión de 43.000 francos que hubiera tenido de pensión si hubiese permanecido un mínimo de 20 años en la Comédie y además se la condenó a pagar 100.000 francos de multa. La actriz nunca llegó a pagar la multa. Tras su esplendorosa primera gira americana, que le había hecho ganar una gran fortuna, Bernhardt arrendó el teatro Porte-Saint-Martin en 1883. En este teatro produjo y actuó en obras como "Frou-Frou" y "La Dame aux Camélias", entre otras. Durante sus giras, el teatro permanecía abierto y se estrenaban obras continuamente con distinto éxito comercial. Bernhardt no dudaba en apoyar el teatro de vanguardia, así que además de repertorio clásico, en el Porte-Saint-Martin se estrenaban obras de nuevos autores que rompían con el teatro tradicional. Tras unos años, Bernhardt arrendó del Théatre de la Renaissance, donde representó muchas obras de éxito. En 1899 arrendó por 25 años el enorme Theâtre des Nations, único teatro donde acturaría en Francia durante los últimos 24 años de su vida.


Su vida familiar no fue sencilla. Tuvo una relación tensa y distante con su madre, Julie. Su progenitora nunca fue una madre cariñosa e interesada y ese hecho hizo que Sarah siempre buscase su aprobación y su cariño. Julie Bernard sentía predilección tan sólo por su hija Jeanne y descuidó totalmente la educación de su hija menor, Régine. Sarah Bernhardt sentía predilección por su hermana pequeña Régine y cuando logró ser independiente se la llevó a vivir consigo para alejarla de la madre y de las intenciones de ésta de convertirla también en cortesana. Lamentablemente a causa del abandono afectivo que sufrió y del ambiente del piso de su madre, Régine se convirtió en prostituta a los 13 años. Falleció a los 18, en 1873, a causa de la tuberculosis. Su otra hermana, Jeanne, también fue cortesana durante una época y siempre que tenía necesidad de dinero. Para apartarla de la mala vida, Bernhardt se la llevó consigo con su compañía y la acompañó en varias de sus giras americanas y europeas. Era una actriz mediocre, pero hacía pequeños papeles y vivía una vida de lujo junto a su hermana. Se sabe que sufrió crisis de neurosis a causa de su adicción a la morfina y que estuvo ingresada en el hospital de La Pitié-Salpetrière en París bajo cuidados del doctor Jean-Martin Charcot. En cambio, el hijo de Sarah, Maurice, siempre estuvo muy unido a su madre. Vivió siempre a su sombra, malgastando auténticas fortunas en el juego, en viajes y en una vida regalada.
El siglo XX empezó con un gran éxito, "L'Aiglon", de Edmond Rostand. La obra fue estrenada el 15 de marzo de 1900 y obtuvo un éxito triunfal sin precedentes. Sarah hizo 250 representaciones de "L'Aiglon" y tras esto, hizo otra gira a Estados Unidos para representarla. En Nueva York representó la obra en el Metropolitan Opera House y cosechó un enorme éxito. Probó suerte también con el recién nacido cine. En 1900 filmó "Le Duel d'Hamlet", haciendo ella de Hamlet. En 1906 rodó "La Dame aux Camélias", con Lou Tellegen, su amante de aquel momento, haciendo de Armand Duval. Bernhardt cuando la vio se horrorizó y mandó destruir el negativo, que afortunadamente todavía existe. Rodó también "Elisabeth, reine d'Anglaterre", dirigida por Louis Mercanton. En 1913 filmó "Jeanne Doré", dirigida por Tristan Bernard. Esta película se considera la mejor rodada por Bernhardt y donde se puede observar mejor su arte interpretativo. La película se conserva en la Cinématèque de Paris.
En 1914 le fue concedida la Legión de Honor. En 1915 la rodilla de su pierna derecha, la misma que se había fracturado de niña, había llegado a provocarle dolores insoportables. Para peor, durante una de sus interpretaciones de la obra dramática "Tosca", la misma que Puccini hizo triunfar en el género operístico, en la última escena, cuando la heroína se lanza desde un barranco, no se tomaron las medidas de seguridad pertinentes; Sarah se lanzó, y se hirió la pierna. Aunque hacía ya varios años que padecía molestias constantes, durante el año 1914 fue empeorando hasta que no hubo otro remedio que amputar en febrero de 1915. Una vez recuperada de la amputación y ya empezada la Primera Guerra Mundial, la actriz decidió hacer una gira tras las trincheras francesas haciendo actuaciones para animar a las tropas. Organizó varias giras con su compañía y recorrió toda Francia. Aun con la pierna amputada, Sarah Bernhardt siguió actuando. Recitaba monólogos, poemas o representaba actos famosos de su repertorio de obras en las que no debía estar de pie. Siguió también participando en películas tras la guerra. Su salud fue empeorando hasta sufrir un gravísimo ataque de uremia que estuvo a punto de matarla. En 1922, vendió su mansión en el campo de Belle-Ile-en-Mer, donde había rodado años atrás una película-documental sobre su vida. Cuando le llegó la muerte estaba rodando una película, "La Voyante". El rodaje se estaba realizando en su casa, en el Boulevard Péreire, puesto que la actriz estaba ya muy delicada de salud. El 15 de marzo de 1923, tras rodar una escena, quedó totalmente agotada hasta que se desmayó. Nunca se recuperó. Once días más tarde, el 23 de marzo, fallecía en brazos de su hijo Maurice.
Su entierro fue multitudinario: unos 150.000 franceses acudieron a despedirla. Fue inhumada en el cementerio parisino de Père-Lachaise.
A pesar de ser llamada "La divina Sarah" por su carácter excéntrico y caprichoso, Sarah Bernhardt trabajó en innumerables proyectos teatrales demostrando un carácter perseverante, una gran profesionalidad y dedicación a su arte.

Curiosidades 

Su cabello era de color rubio oscuro y sus ojos eran azul cobalto.
Protegió y encumbró al pintor y cartelista Alphonse Mucha, cuyos trabajos fueron punto de referencia del Art Nouveau francés. Mucha, de origen checo no sólo le hizo los carteles anunciando las obras de teatro de Bernhardt sino que también le diseñó vestuario, joyas y la decoración del Théâtre de la Renaissance. También fue solicitado por muchas empresas y comerciantes para que les diseñara los anuncios de sus productos en revistas y periódicos. El estilo y los diseños de Mucha en publicidad fueron imitados hasta la saciedad por muchos dibujantes y empresarios de la época.
Fue una acérrima defensora de Alfred Dreyfus en el lamentable Affaire Dreyfus, apoyando también abiertamente a Émile Zola en su célebre artículo-denuncia J'accuse donde se denunciaba que el oficial judío Dreyfus era la cabeza de turco de un complot en el seno del ejército y víctima de un exacerbado antisemitismo.


Siempre tuvo muy mala suerte en los juegos de azar. Tanta, que algunos jugadores supersticiosos no la querían tener cerca en la mesa de juego cuando Bernhardt jugaba en los Casinos de Montecarlo o Niza.
Es cierto que Sarah Bernhardt poseía un ataúd y que solía dormir dentro de él. Existe la leyenda de que se lo compró un amante aficionado a lo macabro, pero la realidad es que lo compró ella misma, ya que sentía una fascinación especial por los temas fúnebres. Llegó incluso a dejarse fotografiar metida en un ataúd y haciéndose la muerta. Las fotografías se comercializaron y tuvieron un gran éxito. Hoy en día todavía se pueden encontrar en mercados de antiguo o en colecciones privadas.
Toda su vida sufrió miedo escénico. Cuando tenía un estreno importante o se sentía bajo presión le daban ataques de pánico escénico. Afortunadamente para ella, el tipo de miedo que sufría la hacía actuar con nerviosismo y poniendo una voz aguda. Cuando llevaba un rato en escena, el pánico cedía.
Una vez teniendo que representar Hamlet en Edimburgo, la compañía de Bernhardt se encontró que el vestuario no había llegado a tiempo y tuvieron que representar la inmortal obra de Shakespeare vestidos con faldas escocesas.
Le gustaban los animales y llegó a tener, en distintas épocas de su vida, un león, un tigre, loros, un mono llamado Darwin, un cocodrilo y varios perros.
De joven, durante una época en que necesitaba dinero, posó desnuda para el fotógrafo Nadar. Posó muchas veces, tanto en fotografías eróticas como artísticas, para este fotógrafo al que la unió una gran amistad. Más tarde, ya famosa, protegió y posó para el hijo del fotógrafo que había seguido los mismos pasos profesionales que el padre.

Fue la primera actriz en representar (en diferentes ocasiones) tanto el papel de Hamlet como el de Ofelia.

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Marcel Proust

... Entre los intervalos de los instrumentos musicales, cuando la mar estaba muy llena, se oía, continuo y ligado, el resbalar del agua de una ola que envolvía los trazos del violín en sus volutas de cristal y parecía lanzar su espuma por encima de los ecos intermitentes de una música submarina. Yo me impacientaba porque no me habían traído aun las cosas para empezar a vestirme. Daban las doce, y Francisca aparecía. Y durante varios meses seguidos, en ese Balbec que tanto codicié, porque me lo imaginaba batido por las tempestades y perdido entre brumas, hizo un tiempo tan seguro y tan brillante que cuando venía a descorrer las cortinas nunca me vi defraudado en mi esperanza de encontrar ese mismo lienzo de sol pegado al rincón de la pared de afuera y de un inmutable color, que impresionaba, más aun que por ser signo del estío, por su colorido melancólico, cual el de un esmalte inerte y ficticio. Y mientras que Francisca iba quitando los alfileres de las impostas, arrancaba telas y descorría cortinas, el día de verano que descubría ella parecía tan muerto, tan inmemorial como una momia suntuosa y milenaria que nuestra vieja criada despojaba cuidadosamente de toda su lencería antes de mostrarla embalsamada en su túnica de oro. ... Marcel Proust


R.D. Laing

--- Knots (Nudos) R.D. Laing (extracto) People can act very strange. At least ... I think they act very strange. And maybe other people think that I am the one who’s acting very strange. Do you know the feeling? Effective comunication is difficult to construct. There are some many knots in human understanding ... Can you unite these ones? There must be something the matter with him because he would not be acting as he does unless there was therefore he is acting as he is because there is something the matter with him. He does not think there is anything the matter with him because one of the things that is the matter with him is that he does not think that there is anything the matter with him therefore we have to help him to realize that the fact that he does not think that there is anythingthe matter with him is one of the things that is the matter with him. There is something I don’t know that I am suposed to know. I don’t know what it is I don’t know,and yet I am suposed to know,and I feel I look stupidif I seem both not to know it and not to know what it is I don´t know. Therefore I pretend I know it. This is nerve-ranking since I don’t know what I must pretend to know. Therefore I pretend to know everything. I feel you know what I am supposed to know. But you can’t tell me what it is. Because you don’t know that I don’t know what it is. You may know what I don’t know, but not that I don’t know it, and I can’t tell you. So you will have to tell me everything. Absurd, isn’t it? But very real as well. I’m sure you have had similar experiences. What can we do to better our communications? How can we avoid to feel bad? How can we avoid that other persons feel bad? if ( "true" == "false" )... R D Laing

Ronald Laing, the radical psychiatrist, psychoanalyst and psychotherapist who profoundly altered our understanding of mental illness, was the founder of just one organisation - the Philadelphia Association.

Born in Glasgow in 1927 R D Laing studied medicine at the University of Glasgow and went on to become a psychiatrist. His first experiment in changing the way people designated the mentally ill took place at Glasgow’s Gartnavel Hospital where he and colleagues radically altered the treatment regime in a long-term women's ward.

Laing moved to London to work at the Tavistock Clinic and trained as a psychoanalyst at the Institute of Psychoanalysis. Laing had for many years been engaged with continental philosophy and in a series of books published in the course of the 1960s he sought to develop what he called ‘an existential-phenomenological foundation for a science of persons’ and sought to set out a description of the experience of those labelled schizophrenic. Such people, Laing argued, suffered from ontological insecurity, a lack of faith in their own and others' reality which led them to create false self systems to fend off psychological and emotional catastrophe. Laing wanted to make madness and the process of going mad comprehensible, and to a great many people, including many of those afflicted, he did so convincingly. The discourse of the 'mad', he showed, if listened to in the right spirit could make a sense of its own. This was to be the line of thought that Laing would pursue for many years in The Divided Self (1960), Self and Others (1961), Sanity, Madness and the Family (1964) and The Politics of Experience (1967). (After this his writings became more diffuse, sometimes arguably self indulgent, but still capable of great insight). (Leer+)


Explicando a Laing

... Como libro pionero en su consideración de la esquizofrenia, y también por su carácter revolucionario y sus afirmaciones heterodoxas (pese a basarse completamente en análisis clínicos y emplear Esterson y Laing un lenguaje cuidadosamente clínico y objetivo, una tendencia no siempre presente en otros libros de Laing, como The Politics of Experience, de 1967 o Knots, de 1970). Sanity, Madness and the Family fue un libro polémico que recibió numerosas críticas. La primera y más obvia - y algo de lo que Esterson y Laing eran conscientes tras su publicación - es que, como apuntamos previamente, no se publicaron los datos del grupo de control formado por familias no esquizofrenogénicas, donde las interacciones y comunicación no estuvieran basadas enel uso de dobles vínculos y comunicaciones de doble sentido. Pese a que un grupo de control es absolutamente imprescindible para un estudio científico serio, el tiempo ha jugado a favor de las afirmaciones de Laing y Esterson en su obra, puesto que en investigaciones empíricas recientes sobre la influencia del factor familiar en la esquizofrenia, como las de Nevid, Rathus y Greene, se ha demostrado el papel fundamental de la familia en el desarrollo de una personalidad independiente.Objetividad y estilo que se repetirían en el estudio sobre comunicación y patología conjunto con Phillipson y Lee en 1966, Interpersonal Perception, un análisis de los modos de comunicación en parejas.(ontológicamente segura, diría Laing) o el recurso, por presión familiar, a defensas esquizofrenogénicas.La publicación de este libro tuvo, sin embargo, consecuencias más a largo plazo, y no sólo dentro del contexto médico, para la carrera y reputación de Laing. Algunas críticas no bien documentadas llegaron a afirmar que Laing se oponía al concepto mismo de familia, y que lo consideraba una célula de organización social enferma que aliena y destruye al individuo. A esta percepción errónea de las afirmaciones de Laing no ayudó, precisamente, su estrecha relación con David Cooper, pensador radical en lo tocante a la familia (suyos son libros con títulos tan reveladores como The Death of the Family (1971) o The Language of Madness (1978) , en los que la familia se compara a una granja donde los adolescentes son cebados como cochinillos para luego ser“sacrificados” al dios de la cruel y homogeneizadora sociedad). Así, a raíz de la publicación casi simultánea de estas obras de Cooper (que Laing consideraba radicales ya en ese momento), se identificó a Laing con las ideas extremadamente violentas y revolucionarias de su colega. La misión que Cooper se impuso en sus publicaciones eraincitar a la revolución y a la destrucción de la organización social tradicional, cargando las tintas en la familia, como origen de los males sociales, incluso en individuos aparentemente sanos y adaptados. En la obra conjunta de Laing y Cooper, Reason and Violence (1964), las partes escritas por Laing nunca son tan radicales en sus planteamientos como las de su colega, que se aproxima en ocasiones al marxismo puromás que a la práctica psiquiátrica. Así, se ha criticado a Laing por culpar a los padres de los pacientes esquizofrénicos de la aparición de síntomas en sus hijos, sin embargo, su intención en este libro con Esterson, y en otras obras posteriores, no era rechazar y demonizar la familia en sí, sino mostrar cómo la locura no es algo que surjaespontáneamente del paciente mismo, sino, más bien, como el resultado de un mecanismo de presión social. Las familias de este estudio son familias disfuncionales (lo que no significa que todas lo sean), que producen en el individuo que es tratado por locura una serie de condiciones patológicas (llamados síntomas esquizofrénicos), queno son sino una expresión patológica de la disfunción de toda la familia. Tampoco negó Laing que los esquizofrénicos tuvieran problemas para operar en su vida diaria; Laing reconoce la dura y traumática experiencia de la locura, si bien disiente en la interpretación más “clásica” de los orígenes de ésta, y prefiere buscarlos en el ámbito de la interexperiencia, es decir, en el campo de los intercambios sociales. La locura tienesu origen no en trastornos dentro de uno mismo, sino que surge de la relación entre personas (véanse Laing y Esterson 1964; y Laing, H. Phillipson y A.R. Lee 1966). ... Méndez García, Carmen (2004)



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