La experiencia analítica desde el punto de vista del analizando. Profilaxis. Etica y psicoanálisis. Psicología y poder. Terapias adictivas. La sociedad psicologizada. Mala praxis. Una denuncia
anaclisis [anaclisis] f. (Fisiol. hum.) Decúbito, especialmente el supino. (Estar acostado hacia arriba.) aná ἀνά (gr. ‘hacia arriba’, ‘por completo’, ‘de nuevo’, ‘por partes’) + klī‑ κλῑ‑ (gr. ‘inclinarse, tumbarse’; κρεβάτι, κλίνη ‘lecho’) + ‑sis (gr.) [Leng. base: gr. Antiguo.
En gr. anáklisis ἀνάκλισις con el mismo significado desde Hipócrates, s. V a.C., reintroducido] // En psiquiatría, dependencia emocional, inclinación hacia el ser de quien se depende o que domina, en particular la primera relación objetal que establece el niño, caracterizada por la completa dependencia de éste respecto de su madre.
“–Si yo lo inquieto tanto mejor. Desde el punto de vista del público, lo que yo considero como más deseable, es lanzar un grito de alarma y que tenga, en el terreno científico, una significación muy precisa: que sea un llamado, una exigencia primera concerniente a la formación del analista.” J. Lacan

sábado, 25 de agosto de 2012

El suicidio de Víktor Tausk

Ha sido sin duda Lou Andreas-Salomé, de quien él fue amante, la que en su Diario de un año proporcionó el retrato de Viktor (o Victor) Tausk que impresiona con más fuerza. Lou percibió en él una energía primitiva, el "animal de presa", como decía Sigmund Freud, y fue sensible al modo en que Tausk se obligaba a pensar "analíticamente": "Desde el principio yo sentí en Tausk esa lucha de la criatura humana, y fue eso lo que me tocó más profundamente. Animal, hermano mío, tú." Nacido en Zsilina, Eslovaquia, en una familia judía de lengua alemana, Tausk pasó su infancia en Croacia, educado por un padre tiránico y una madre masoquista y perseguida. Ya abogado y padre de dos hijos (Marius y Victor-Hugo), se separó de su esposa Martha Frisch-Tausk (1881-1957), y se instaló en Berlín, donde trató de hacer carrera en la literatura. Víctima de una enfermedad pulmonar, se internó en una clínica, y después cayó en una profunda depresión. Al salir viajó a Viena para encontrarse con Martha y sus hijos, e iniciar un juicio de divorcio. Como muchos pioneros de su generación, Tausk se volvió hacia el psicoanálisis esperando que la nueva ciencia lo ayudara a superar los fracasos de su vida amorosa e intelectual. Lleno de entusiasmo, en 1908 comenzó a estudiar medicina, con la ayuda económica de miembros de la Sociedad Psicológica de los Miércoles: Ludwig JekeIs, Paul Federn y Eduard Hitschmann. Tausk se convirtió entonces en uno de los freudianos más brillantes de la primera generación. Obsesionado por el odio al padre, adoptó respecto de Freud una actitud hecha a la vez de rebelión, adoración y sumisión. Tomado en el torbellino de esta relación ambivalente, terminó por acusarlo de que le robaba sus ideas. La Primera Guerra Mundial lo llevó al frente serbio. Después volvió a Viena, y presenció el derrumbe del Imperio Austro-Húngaro. Sus múltiples relaciones amorosas terminaban a menudo en rupturas violentas, lo que lo hundía cada vez más en la desdicha. Además, cuando la crisis económica lo golpeó de frente se encontró en un atolladero. Le pidió entonces a Freud que lo tomara en análisis. Freud se negó categóricamente. Sin embargo, ante la obstinación y el sufrimiento de su discípulo, puso en marcha uno de esos enredos transferenciales a los que estaba acostumbrado en esa época: en enero de 1919 envió a Tausk a analizarse con Helene Deutsch, que a su vez estaba realizando una cura con él.
De tal modo pensaba "controlar", a través de su alumna, el desarrollo del análisis de Tausk. El episodio terminó en un desastre. Tausk, en efecto, dedicaba la mayor parte de sus sesiones a desahogar sus agresiones contra Freud, sabiendo perfectamente que Helene Deutsch se las repetía al maestro. En marzo de 1919, por consejo de Freud, ella detuvo la cura en el momento en el que Tausk estaba por casarse con llde Loewi, una de sus ex pacientes a la que había embarazado. Tres meses más tarde, el 3 de julio, Tausk puso fin a sus días estrangulándose con un cordón de cortina y disparándose un balazo en la sien. Acababa de redactar un texto admirable, que se convertiría en clásico, titulado "De la génesis del aparato de influir en el curso de la esquizofrenia". Entre líneas aparecía la trágica despersonalización que él mismo había padecido en el curso de su relación triangular con Freud y Deutsch. Freud escribió sobre Tausk una nota necrológica elogiosa, y en una carta a Lou Andreas-Salomé incluyó las siguientes palabras: "El pobre Tausk, que su amistad ha distinguido durante cierto tiempo, se suicidó de la manera más radical. Había vuelto cansado, minado por los horrores de la guerra-, se había visto en la obligación de tratar de restablecerse en Viena en las circunstancias más desfavorables de una existencia arruinada por la entrada de las tropas; trató de introducir una nueva mujer en su vida, tenía que casarse ocho días más tarde... pero decidió otra cosa. Sus cartas de adiós a la novia, a su primera mujer y a mí mismo son igualmente afectuosas, dan testimonio de su perfecta lucidez, no acusan a nadie sino a su propia insuficiencia y a su vida frustrada, y por lo tanto no arrojan ninguna luz sobre su acto supremo." Después añadió: "Confieso que no lo echo verdaderamente de menos. Hacía ya mucho tiempo que lo consideraba inútil e incluso una amenaza para el futuro." En 1926, cuando estudiaba medicina, Marius Tausk se encontró con Federn, quien lo recibió con calidez y le habló del padre emotivamente. Más tarde, Victor-Hugo Tausk realizó un análisis gratuito con Hitschmann. Como ocurría a menudo, la comunidad psicoanalítica vienesa tomaba a su cargo a los hijos de un compañero desdichado. Con la intención de saldar las deudas de su padre, Marius Tausk se dirigió a Freud, quien le respondió que no tenía la menor idea de la suma que le había prestado a Viktor Tausk, y que por otra parte el hecho carecía de importancia. 
En 1938, en el momento de la entrada de los nazis en Viena, Jelka, la hermana de Tausk, se suicidó con su marido y el hermano de este último. Las circunstancias del suicidio de Tausk fueron cuidadosamente ocultadas por la historiografía oficial, y la última frase de Freud, censurada por su hija Anna (Anna Freud), no apareció en la edición de la correspondencia del maestro con Lou AndreasSalomé. Anna temía que Marius Tausk se sintiera ofendido por la dureza de Freud respecto de su padre. En 1969 Paul Roazen sacó a luz esta horrenda historia en un libro discutible, en el que Tausk aparecía como la víctima de un complot transferencia¡ fabricado totalmente por Freud. Dos años más tarde, en Talent and Genius, y posteriormente en 1983, en otra obra, Kurt Eissler le respondió, glorificando la bondad de Freud y presentando a Tausk como un personaje odioso, sádico, exhibicionista, y sobre todo enteramente "responsable" de su suicidio. Fue Marius Tausk quien supo encontrar las mejores palabras para hablar de su padre y restablecer la verdad. Este episodio demuestra hasta qué punto Freud era ambivalente cuando enfrentaba ese tipo de rebelión frente al padre, o situaciones que le recordaban los "robos de ideas" de Wilhelm Fliess. También da testimonio de los extravíos M psicoanálisis frente al suicidio en general.

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Marcel Proust

... Entre los intervalos de los instrumentos musicales, cuando la mar estaba muy llena, se oía, continuo y ligado, el resbalar del agua de una ola que envolvía los trazos del violín en sus volutas de cristal y parecía lanzar su espuma por encima de los ecos intermitentes de una música submarina. Yo me impacientaba porque no me habían traído aun las cosas para empezar a vestirme. Daban las doce, y Francisca aparecía. Y durante varios meses seguidos, en ese Balbec que tanto codicié, porque me lo imaginaba batido por las tempestades y perdido entre brumas, hizo un tiempo tan seguro y tan brillante que cuando venía a descorrer las cortinas nunca me vi defraudado en mi esperanza de encontrar ese mismo lienzo de sol pegado al rincón de la pared de afuera y de un inmutable color, que impresionaba, más aun que por ser signo del estío, por su colorido melancólico, cual el de un esmalte inerte y ficticio. Y mientras que Francisca iba quitando los alfileres de las impostas, arrancaba telas y descorría cortinas, el día de verano que descubría ella parecía tan muerto, tan inmemorial como una momia suntuosa y milenaria que nuestra vieja criada despojaba cuidadosamente de toda su lencería antes de mostrarla embalsamada en su túnica de oro. ... Marcel Proust


R.D. Laing

--- Knots (Nudos) R.D. Laing (extracto) People can act very strange. At least ... I think they act very strange. And maybe other people think that I am the one who’s acting very strange. Do you know the feeling? Effective comunication is difficult to construct. There are some many knots in human understanding ... Can you unite these ones? There must be something the matter with him because he would not be acting as he does unless there was therefore he is acting as he is because there is something the matter with him. He does not think there is anything the matter with him because one of the things that is the matter with him is that he does not think that there is anything the matter with him therefore we have to help him to realize that the fact that he does not think that there is anythingthe matter with him is one of the things that is the matter with him. There is something I don’t know that I am suposed to know. I don’t know what it is I don’t know,and yet I am suposed to know,and I feel I look stupidif I seem both not to know it and not to know what it is I don´t know. Therefore I pretend I know it. This is nerve-ranking since I don’t know what I must pretend to know. Therefore I pretend to know everything. I feel you know what I am supposed to know. But you can’t tell me what it is. Because you don’t know that I don’t know what it is. You may know what I don’t know, but not that I don’t know it, and I can’t tell you. So you will have to tell me everything. Absurd, isn’t it? But very real as well. I’m sure you have had similar experiences. What can we do to better our communications? How can we avoid to feel bad? How can we avoid that other persons feel bad? if ( "true" == "false" )... R D Laing

Ronald Laing, the radical psychiatrist, psychoanalyst and psychotherapist who profoundly altered our understanding of mental illness, was the founder of just one organisation - the Philadelphia Association.

Born in Glasgow in 1927 R D Laing studied medicine at the University of Glasgow and went on to become a psychiatrist. His first experiment in changing the way people designated the mentally ill took place at Glasgow’s Gartnavel Hospital where he and colleagues radically altered the treatment regime in a long-term women's ward.

Laing moved to London to work at the Tavistock Clinic and trained as a psychoanalyst at the Institute of Psychoanalysis. Laing had for many years been engaged with continental philosophy and in a series of books published in the course of the 1960s he sought to develop what he called ‘an existential-phenomenological foundation for a science of persons’ and sought to set out a description of the experience of those labelled schizophrenic. Such people, Laing argued, suffered from ontological insecurity, a lack of faith in their own and others' reality which led them to create false self systems to fend off psychological and emotional catastrophe. Laing wanted to make madness and the process of going mad comprehensible, and to a great many people, including many of those afflicted, he did so convincingly. The discourse of the 'mad', he showed, if listened to in the right spirit could make a sense of its own. This was to be the line of thought that Laing would pursue for many years in The Divided Self (1960), Self and Others (1961), Sanity, Madness and the Family (1964) and The Politics of Experience (1967). (After this his writings became more diffuse, sometimes arguably self indulgent, but still capable of great insight). (Leer+)


Explicando a Laing

... Como libro pionero en su consideración de la esquizofrenia, y también por su carácter revolucionario y sus afirmaciones heterodoxas (pese a basarse completamente en análisis clínicos y emplear Esterson y Laing un lenguaje cuidadosamente clínico y objetivo, una tendencia no siempre presente en otros libros de Laing, como The Politics of Experience, de 1967 o Knots, de 1970). Sanity, Madness and the Family fue un libro polémico que recibió numerosas críticas. La primera y más obvia - y algo de lo que Esterson y Laing eran conscientes tras su publicación - es que, como apuntamos previamente, no se publicaron los datos del grupo de control formado por familias no esquizofrenogénicas, donde las interacciones y comunicación no estuvieran basadas enel uso de dobles vínculos y comunicaciones de doble sentido. Pese a que un grupo de control es absolutamente imprescindible para un estudio científico serio, el tiempo ha jugado a favor de las afirmaciones de Laing y Esterson en su obra, puesto que en investigaciones empíricas recientes sobre la influencia del factor familiar en la esquizofrenia, como las de Nevid, Rathus y Greene, se ha demostrado el papel fundamental de la familia en el desarrollo de una personalidad independiente.Objetividad y estilo que se repetirían en el estudio sobre comunicación y patología conjunto con Phillipson y Lee en 1966, Interpersonal Perception, un análisis de los modos de comunicación en parejas.(ontológicamente segura, diría Laing) o el recurso, por presión familiar, a defensas esquizofrenogénicas.La publicación de este libro tuvo, sin embargo, consecuencias más a largo plazo, y no sólo dentro del contexto médico, para la carrera y reputación de Laing. Algunas críticas no bien documentadas llegaron a afirmar que Laing se oponía al concepto mismo de familia, y que lo consideraba una célula de organización social enferma que aliena y destruye al individuo. A esta percepción errónea de las afirmaciones de Laing no ayudó, precisamente, su estrecha relación con David Cooper, pensador radical en lo tocante a la familia (suyos son libros con títulos tan reveladores como The Death of the Family (1971) o The Language of Madness (1978) , en los que la familia se compara a una granja donde los adolescentes son cebados como cochinillos para luego ser“sacrificados” al dios de la cruel y homogeneizadora sociedad). Así, a raíz de la publicación casi simultánea de estas obras de Cooper (que Laing consideraba radicales ya en ese momento), se identificó a Laing con las ideas extremadamente violentas y revolucionarias de su colega. La misión que Cooper se impuso en sus publicaciones eraincitar a la revolución y a la destrucción de la organización social tradicional, cargando las tintas en la familia, como origen de los males sociales, incluso en individuos aparentemente sanos y adaptados. En la obra conjunta de Laing y Cooper, Reason and Violence (1964), las partes escritas por Laing nunca son tan radicales en sus planteamientos como las de su colega, que se aproxima en ocasiones al marxismo puromás que a la práctica psiquiátrica. Así, se ha criticado a Laing por culpar a los padres de los pacientes esquizofrénicos de la aparición de síntomas en sus hijos, sin embargo, su intención en este libro con Esterson, y en otras obras posteriores, no era rechazar y demonizar la familia en sí, sino mostrar cómo la locura no es algo que surjaespontáneamente del paciente mismo, sino, más bien, como el resultado de un mecanismo de presión social. Las familias de este estudio son familias disfuncionales (lo que no significa que todas lo sean), que producen en el individuo que es tratado por locura una serie de condiciones patológicas (llamados síntomas esquizofrénicos), queno son sino una expresión patológica de la disfunción de toda la familia. Tampoco negó Laing que los esquizofrénicos tuvieran problemas para operar en su vida diaria; Laing reconoce la dura y traumática experiencia de la locura, si bien disiente en la interpretación más “clásica” de los orígenes de ésta, y prefiere buscarlos en el ámbito de la interexperiencia, es decir, en el campo de los intercambios sociales. La locura tienesu origen no en trastornos dentro de uno mismo, sino que surge de la relación entre personas (véanse Laing y Esterson 1964; y Laing, H. Phillipson y A.R. Lee 1966). ... Méndez García, Carmen (2004)



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